Elecciones 2019: se votaría en la Provincia el 2 ó el 9 de junio

Tal lo señalado este domingo por el columnista político José Picón, del diario El Día

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Martes 18 de diciembre de 2018

Por JORGE GÓMEZ
(Colaboración)

En el océano de especulaciones que rodea el posible adelantamiento de elecciones en la Provincia de Buenos Aires en 2019, pretendiendo descalzar el proceso bonaerense –que incluye los comicios de carácter municipal- de la convocatoria similar que se dará en el plano nacional, otras dos probables fechas fueron citadas el pasado fin de semana para el caso de que prospere lo que se viene discutiendo en la política bonaerense: el domingo 2 ó el domingo 9 de junio como supuestas fechas para votar y definir la dupla que conducirá la Gobernación y la Vicegobernación en el mandato a iniciarse en diciembre del año próximo y que llegará hasta fines de 2023, al igual que los liderazgos de los Departamentos Ejecutivos comunales, con la inclusión de la renovación de los Concejos Deliberantes y los Consejos Escolares.

La cuestión volvió a ser tratada por el columnista político del diario El Día de La Plata, José Picón, el último domingo, en un artículo de opinión del “Panorama bonaerense” que tituló de esta manera: “Las leyes que habrá que cambiar si Vidal decide adelantar las elecciones”.

El trabajo da cuenta de las dos normas que hoy harían imposible que pueda alterarse la jornada de elección provincial de la nacional. Pero, claro, todo puede cambiar si existe una mayoría en la Legislatura que así lo ordene.

Cita, por ejemplo, la existencia de la ley 14.086 que estableció la vigencia de las primarias. “En el segundo párrafo del artículo segundo está la clave. Allí se establece que cuando el Poder Ejecutivo Nacional convoque a elecciones Primarias nacionales, para presidente, diputados nacionales y/o convencionales constituyentes, las elecciones Primarias provinciales se realizarán el mismo día”, puntualiza Picón.

Recuerda que la Nación llamará a elecciones para el tercer domingo de octubre y las primarias serían, por lo tanto, hacia fines de agosto. En la Provincia se estaría hablando de una posible “suspensión por única vez de las primarias” en territorio bonaerense.

Por otra parte, aquel columnista menciona la vigencia de la ley 5.109 (Código Electoral), consignando que “el artículo 116 establece que las elecciones en la Provincia deben realizarse entre los 30 y los 120 días anteriores a la culminación de los mandatos. Estirándose al máximo, (la gobernadora María Eugenia) Vidal podría convocar para el 10 de agosto, lejos del calendario imaginado para los primeros días de junio”.

El columnista prevé la necesidad de que el oficialismo, o sea Cambiemos, requiera modificar estas normas o mantenerlas en suspenso por única vez, para lo cual necesitará de una buena cantidad de votos en la Legislatura, entre ellos los adherentes a Sergio Massa quien no comparte la existencia del actual sistema electoral sino que pretendería dejar de lado las listas sábanas para echar mano a la boleta única. “Así, todos los candidatos a gobernador irían en una misma boleta y, en una papeleta separada, todos los intendentes”, se remarca en el trabajo.

José Picón sostiene, asimismo, que “la ecuación es simple. Con este sistema se evita el “efecto arrastre” de un candidato a gobernador sobre los municipios, es decir, la transferencia de votos. Así, en la elección municipal tendrá preponderancia la figura del candidato a intendente y la influencia de postulantes de otras categorías se vuelve mínima. “Así Sergio tendría muchas más chances de retener Tigre y otras comunas que le responden como San Fernando o Necochea”, analizan en el oficialismo. Este sistema ayudaría al peronismo federal a disimular la falta de un postulante a gobernador taquillero y posibilitaría a Massa, que milita en ese espacio, retener buena parte de su base territorial”.

Se invita a leer la casi totalidad del trabajo publicado el pasado domingo en el diario platense:

“Convocar a elecciones es una atribución del Gobernador. Con un simple acto administrativo con forma de decreto, basta para que se ponga en marcha el cronograma electoral en la Provincia que desde la restauración de la democracia ha coincidido en sus fechas con los comicios nacionales.

Sin embargo, puede que para la cita electoral del año próximo no alcance con el decreto formal de María Eugenia Vidal. Si la idea que viene madurando en la Gobernación para adelantar las elecciones toma forma de decisión política, hará falta el consenso de al menos un sector de la oposición con representación parlamentaria para llegar a cristalizarla.

En el oficialismo bonaerense sacan cuentas. Vidal mide bastante por encima de Mauricio Macri en la Provincia.

La idea de adelantar las elecciones -se habla del 2 ó el 9 de junio como fechas tentativas- se abre paso cobijada por la especulación de que a Vidal le resultaría más sencillo exponerse ante el electorado en soledad, haciendo pesar sin interferencias su buena ponderación pública que, pese a que no se ha mostrado indemne frente a la crisis económica, ha logrado sostenerse en niveles aceptables.

Existen otros análisis en danza. En sectores de Cambiemos bonaerense creen que un hipotético triunfo anticipado de Vidal podría terminar traccionando la candidatura presidencial de Macri, que se empezará a jugar en octubre. Acaso sea una explicación que apunte a aplacar el rechazo que la idea del descalce genera en influyentes sectores de la Casa Rosada liderado por Marcos Peña y Jaime Durán Barba.

También se mira a la oposición. En el oficialismo creen que el adelantamiento electoral le quitará a una posible candidatura presidencial de Cristina Kirchner el apoyo clave de los intendentes peronistas, que para entonces ya habrán jugado su suerte y no tendrán la necesidad de abrazarse a la ex presidenta.

LEYES QUE ATAN

En medio de esa danza de especulaciones se cuela el imperio de la ley. Vidal, como se dijo, necesitaría para impulsar el adelantamiento electoral el respaldo de al menos un sector de la oposición. Ese acuerdo no sería necesario por la simple razón de otorgarle volumen político a una medida de esas características. La exigencia tiene que ver con que un cronograma descalzado del nacional demandaría la modificación de al menos dos leyes, según estiman dirigentes del oficialismo que se han puesto a trabajar en la hipótesis del adelantamiento.

La cuestión es intrincada por razones legales y políticas. Conviene ir por partes. En la Provincia rige la ley 14.086 que instituyó el sistema de elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, más conocidas como Paso. En el segundo párrafo del artículo segundo está la clave. Allí se establece que cuando el Poder Ejecutivo Nacional convoque a elecciones Primarias nacionales, para presidente, diputados nacionales y/o convencionales constituyentes, las elecciones Primarias provinciales se realizarán el mismo día.

Es el primer obstáculo legal que aparece en el camino de la elección desdoblada. La Nación llamará a elecciones para el tercer domingo de octubre y las Primarias serían hacia finales de agosto. Si no se cambia esa ley, el desdoblamiento no podría prosperar. Ya se habla, por caso, de una suspensión “por única vez” de las Primarias en la Provincia.

No es la única norma que se cruza en el camino. La ley 5.109 (Código Electoral), también se interpone en los deseos que anidan en parte de Cambiemos. El artículo 116 establece que las elecciones en la Provincia deben realizarse entre los 30 y los 120 días anteriores a la culminación de los mandatos. Estirándose al máximo, Vidal podría convocar para el 10 de agosto, lejos del calendario imaginado para los primeros días de junio.

Esas serían al menos dos de las normas a las que habría que meter mano en la Legislatura para concretar el adelantamiento electoral. Puede, sin embargo, que no sean las únicas.

Ya se especula con que el oficialismo iría a buscar otra vez a Sergio Massa para que sus legisladores avalen estas reformas. También se dice que el tigrense podría aceptar, siempre y cuando se modifique el viejo sistema electoral vigente en la Provincia: el de las cuestionadas listas sábana.

Massa sería partidario de ir hacia un sistema de boleta única, similar al que rige en la provincia de Santa Fe. Así, todos los candidatos a gobernador irían en una misma boleta y, en una papeleta separada, todos los intendentes.

La ecuación es simple. Con este sistema se evita el “efecto arrastre” de un candidato a gobernador sobre los municipios, es decir, la transferencia de votos. Así, en la elección municipal tendrá preponderancia la figura del candidato a intendente y la influencia de postulantes de otras categorías se vuelve mínima. “Así Sergio tendría muchas más chances de retener Tigre y otras comunas que le responden como San Fernando o Necochea”, analizan en el oficialismo. Este sistema ayudaría al peronismo federal a disimular la falta de un postulante a gobernador taquillero y posibilitaría a Massa, que milita en ese espacio, retener buena parte de su base territorial.

¿Prosperará la idea del adelantamiento? Por ahora, como se dijo, el núcleo duro del poder nacional se opone, porque estima que sería desproteger a Macri al quitarle la tracción de Vidal. Pero en la Provincia, por las dudas, analizan las trabas legales que deben sortear y ensayan acciones tentativas. “El 15 de marzo deberían estar aprobadas las reformas en la Legislatura”, estiman. Vidal podría entonces convocar a elecciones y, con un calendario apretado de 75 días, fijarles fecha para el primer o segundo domingo de junio.

En el peronismo observan ese escenario con inquietud. Desvela además, la falta de certezas sobre la posible candidatura de Cristina.

Esa incertidumbre hizo poner freno a algunas definiciones. Se dice que la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, iba a concretar algún gesto tendiente a ratificar sus intenciones de competir por la Provincia. Pero decidió posponer la movida a la esperar de que aclare un poco el panorama”.



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