El miércoles próximo se cumplirán 10 años de la muerte de Daniel Ferrer

En 2009 el reconocido animador y locutor radial tenía 61 años y era concejal electo.



Viernes 26 de julio de 2019


                                                     Por JORGE GOMEZ
                                            (Colaboración)

Hace casi una década atrás, el 31 de julio de 2009, falleció en una lejana noche de aquel invierno el aún recordado y apreciado Daniel Armando Ferrer, apodado “El Negro”, en momentos en que además de ser protagonista de una fuerte, inolvidable e importante actuación mediática, en este caso haciendo radio desde su emisora de FM, denominada La Radio, en 93.5 Mhz, transitaba en esa época mes y pico de haber sido consagrado concejal electo por el partido de Necochea, cargo que finalmente no pudo asumir en diciembre de aquel año debido a su inesperada desaparición física. 

Daniel tenía 61 años de vida cuando aconteció esta novedad. Su deceso se produjo, según las crónicas de aquel períodoconsecuencia de una aguda descompensación, circunstancia que tuvo su primera impresión en plena noche, mientras viajaba hacia la ciudad de Tandil a raíz del fallecimiento de su madre. 

A pocos kilómetros de Necochea, su esposa Silvia -agregan los informes de 2009-, observó la aludida descompensación, regresando a Necochea, donde fue internado de urgencia en el Hospital Emilio Ferreyra, con un pico de presión arterial importante, tras lo cual le sobrevino un paro cardio respiratorio que resultó en el aludido deceso. 

FUERTE CONMOCION

La noticia de este hecho produjo hace 10 años atrás una profunda y fuerte conmoción en nuestras ciudades y la zona. Los restos de Daniel fueron velados en el Concejo Deliberante e inhumados en el cementerio privado 

Su actuación radial estaba en ese lejano 2009 en lo más alto de la dilatada trayectoria en los medios de comunicación local y zonales. 

Oriundo de Tandil, con familiares en Necochea, había desembarcado en el primer lustro de la década del ’80 en nuestro medio para hacerlo permanentemente, trabajando en la emisora radial decana, en el diario y realizando aportes periodísticos diversos. 

Pero su crecimiento profesional, de notable repercusión y trascendenciase lo pudo observar en la plenitud de su vida adulta al conducir el programa de radio de la mañana central de la emisora de la cual era titular, generando un vínculo con sus oyentes muy potente y de probada inserción en la comunidad. 

Apasionado, solidario, “calentón”, cariñoso, era de llorar y de reírse capaz en una misma conversación. Visceral y amigo a muerte de sus amigos y allegados 

De corazón abierto y afable, penetró en los corazones de los más humildes que en esos momentos encontraron en “El Negro” Ferrer a quien recurrir en los momentos donde faltaba algún plato de comida o una ropa para vestir. Sus micrófonos estuvieron abiertos para todos y todas, sin exclusión alguna. 

Quien escribe estas líneas compartió diversas etapas de su actuación profesional en Necochea. Desde aquel arribo de Tandil, en la emisora decana, hasta participar de programas de información en la primera mañana y en la primera tarde de su emisora, siendo Daniel ya dueño de una señal de FM. Estudioso y conocedor de las cosas de la vida, siempre tenía una anécdota o un apunte desde lo deportivo hasta lo económico, lo social, lo político. 

Afectuoso y también propenso a elevar las temperaturas de las conversaciones marcaron una personalidad que sobresalía por un lado o por el otro. Y ahí estaba Daniel, haciendo lo que sus vísceras, su alma le marcaba en la madurez de su entusiasmada vida. 

Hincha de Independiente de Avellaneda, era de andar, cuando se le cantaba, con remeras del Che Guevara, con “rosarios”, cadenitas y su siempre voz potente, esa que se hizo sentir hasta el final de sus días. Estos recuerdos y otros se apiñan como fotos del pasado de quien dejó una huella en quienes tuvimos el gusto y el placer de conocerlo. 

A una década de su fallecimiento, cuando transitaba además de su innegable vocación radial –“si llegó al cielo, desde allí transmitiré”, era de señalar para cuando le llegara el momento de la partida-, le había sumado en ese 2009 el inicio de su carrera política pública, habiendo sido elegido concejal titular por el Partido Verde.  

No llegó a asumir. La muerte lo encontró primero, en ese último día de julio de 2009, que esa banca que lo esperaba recibir en el Concejo Deliberante, ámbito en el que muchos imaginamos no hubiese pasado desapercibido. 

UN ESTILO

Con el deceso de Daniel Ferrer se disipó una forma y un estilo de hacer radio en nuestro medio. De llegar a los hogares de todos los estratos sociales, sin distingo y con opiniones potentes, profundamente arraigadas a su pensamiento. Nunca Daniel pasó desapercibido, como si estuviese siempre buscando el aprecio y el reconocimiento del o de los otros, cosa que aconteció. 

Su inmenso corazón lo empujó a acciones solidarias que aún se rememoran, sacando de su bolsillo para aquel o aquella que lo necesitaba. Ese mismo corazón que un día se paró y nos dejó a todos con lágrimas. 

Ahí ha quedado, como un dato al azar, funcionando y trabajando en favor de los más humildes, de los más necesitados, el Comedor Mateo con la señora Negri Roldán y su grupo de mujeres que lo miran todos los días al “Negro” Ferrer desde ese gran afiche que cuelga en una de las paredes del establecimiento que funciona en el Barrio Aguas Corrientes. Parte de su legado. 

Salud Dany, donde estés. Obligación de nosotros, quienes aún seguimos en la vida terrenal, de recordarlo, de ponerlo en valor, de tener en cuenta sus pasiones, sus alegrías, sus tristezas, sus desilusiones, todo eso que lo hizo y lo convirtió en un personaje total y absolutamente necochense y quequenense. 

  



Municipalidad de Necochea



Mar de noticias - Registro intelectual en tramite
acroimagen