Buenos Aires, 4 noviembre (NA) — El Gobierno nacional anunció una serie de medidas adicionales en lo que respecta a la protección aeroespacial con el fin de garantizar la seguridad del papa León XIV, que estará en la Argentina del 8 al 11 de noviembre.

A través del Decreto 1334/2026, publicado en el Boletín Oficial, explicó que es necesario ampliar las reglas de protección aeroespacial en la ciudad y provincia de Buenos Aires y en Córdoba (lugares en los que estará el sumo pontífice) a fin de «garantizar la protección de los intereses nacionales y objetivos de valor estratégico, adecuando las atribuciones y limitaciones a la libertad de acción en el empleo del instrumento militar, regulando la intensidad y modalidad en el uso de la fuerza ante las distintas situaciones que se presenten».

Como argumento para llevar a cabo la medida, el documento indicó que en los tres sitios se llevarán adelante «eventos a los que concurrirán numerosas autoridades nacionales y extranjeras e implicarán la congregación masiva de ciudadanos».

En consecuencia, se torna imprescindible tomar medidas extra y así estar preparados para “enfrentar las agresiones de origen externo”.

Es por eso que “las situaciones que involucren aeronaves de origen interno quedan regidas por la Ley de Seguridad Interior N° 24.059 y sus modificaciones, que admite el empleo de elementos de combate de las Fuerzas Armadas solo en forma excepcional y previa declaración del estado de sitio”.

En síntesis, “está autorizado el uso de la fuerza por parte de los medios del Sistema de Defensa Aeroespacial para el derribo y/o destrucción de vectores incursores de origen externo declarados ‘hostiles'”, como por ejemplo, aviones, drones u otros objetos aéreos.

La resolución precisó que “se considera acto hostil el ataque armado o la utilización o amenaza inminente de utilización del vector incursor como arma contra la vida de las personas, los intereses vitales de la Nación u objetivos de valor estratégico, verificada mediante indicios objetivos tales como el empleo de armamento, o el mantenimiento, luego de las advertencias, de una trayectoria, altitud o velocidad compatibles con el ataque a un objetivo determinado”.

Ante el escenario del arribo del Papa, el mandatario Javier Milei delega la autorización final para el uso de esta fuerza en el ministro de Defensa con el propósito de garantizar que la decisión se pueda tomar en cuestión de minutos ante una emergencia.

Respecto al financiamiento, se solventará mediante las partidas presupuestarias ordinarias del Ministerio de Defensa, del Ejército, de la Fuerza Aérea y del Estado Mayor Conjunto.

El decreto lleva las firmas del presidente Javier Milei, del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y del ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti.