Buenos Aires, 5 noviembre (NA) — Un centro de estética, que funcionaba en un departamento particular del barrio porteño de Liniers, realizaba procedimientos médicos sin las habilitaciones correspondientes, por lo que fue allanado.

La requisa estuvo a cargo de la Policía de la Ciudad que secuestró instrumental quirúrgico, aparatología, sustancias de uso estético y documentación de pacientes.

La investigación comenzó a partir de una denuncia anónima que advertía sobre la realización de tratamientos médicos por parte de una mujer que no contaría con título ni facultades profesionales para llevarlos adelante, en el inmueble ubicado en Cuzco al 100.

Según la presentación, en el lugar se ofrecían tratamientos con plasma rico en plaquetas (PRP) para estimular el crecimiento capilar y realizar procedimientos estéticos en el rostro y distintas partes del cuerpo. También se denunciaba la aplicación de toxina botulínica y rellenos de ácido hialurónico.

A partir de la denuncia, efectivos de la División Delitos contra la Salud y Seguridad Personal realizaron tareas investigativas, relevamientos y análisis de publicaciones en redes sociales y otras fuentes abiertas, hasta identificar el establecimiento y obtener una orden judicial para el allanamiento.

Durante el procedimiento, los policías identificaron a una mujer de 44 años que manifestó desempeñarse como dermatocosmiatra. En el departamento encontraron un ambiente acondicionado para tratamientos estéticos, con una camilla, aparatología e insumos médicos.

Entre los elementos secuestrados había instrumental para punciones y extracción de sangre, agujas hipodérmicas, hojas de bisturí, dispositivos de microneedling, una centrífuga de laboratorio, máquinas para tratamientos corporales, ampollas, ácidos de uso estético y recipientes con residuos patogénicos.

Uno de los principales hallazgos fue plasma previamente preparado y almacenado en heladeras. Además, se incautaron equipos médicos y estéticos cuyo ingreso al país se presume irregular y productos que no contarían con documentación respaldatoria ni registro sanitario ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).

Los efectivos también encontraron fichas de pacientes, recetas médicas firmadas y selladas, recetarios en blanco, sellos profesionales, certificados, diplomas, agendas y documentación comercial. A su vez, secuestraron dos teléfonos celulares, una notebook y distintos dispositivos de almacenamiento.

La causa quedó a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°30, del doctor Diego Mariano Espada, con intervención del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°16, a cargo de Ezequiel Martín Quaine, Secretaría N°32, de María Mercedes Rubio.

Tras el operativo, la Justicia convalidó los secuestros y dispuso notificar a la mujer por el presunto delito de ejercicio ilegal de la medicina, previsto en el artículo 208, inciso 1°, del Código Penal.