Buenos Aires, 28 octubre (NA) — Tras la llegada de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos, el Gobierno admitió que coordinó el operativo con la administración de Donald Trump bajo estricta reserva, al punto de que varios integrantes del Poder Ejecutivo desconocían los planes.
“Milei estaba al tanto, pero el resto no. Trabajó en coordinación con Trump”, sostuvo un funcionario ante la Agencia Noticias Argentinas, luego de que la cuenta oficial de Migraciones en X publicara que la familia ingresó al país por el paso fronterizo del puente internacional Tancredo Neves.
Este miércoles, dirigentes y militantes libertarios multiplicaron en redes sociales los mensajes que atribuían el operativo al asesor presidencial, Santiago Caputo, quien siguió de cerca la salida del líder del Partido Liberal (PL).
Tras la derrota electoral en la segunda vuelta del domingo en Brasil, la Policía Federal había ordenado a Bolsonaro entregar su pasaporte para impedir que abandonara el país, una posibilidad que su hermano Eduardo había planteado en caso de una derrota.
La medida había sido dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, quien desde el 16 de octubre lo investiga por presunto lavado de activos.
Varios integrantes del Poder Ejecutivo argentino desconocían los planes trazados para la familia Bolsonaro. Algunos incluso desmentían públicamente las versiones sobre el tema, como ocurrió con el vocero presidencial, Adrián Ravier.
Un importante funcionario llegó a comentarles a los suyos que Bolsonaro, su esposa, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, y sus hijas, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, habían partido hacia Estados Unidos vía Paraguay, una versión que quedó descartada durante la madrugada.
La repercusión del operativo en las redes sociales generó cierto malestar en la cúpula del poder que prefería mantener el bajo perfil tras el operativo. “Nos estamos comiendo la peli de los Peaky Blinders. Tenemos que tener las reglas más claras”, planteó una fuente con despacho en Balcarce 50.
Lo cierto es que el traslado se concretó cuando el Gobierno todavía no había resuelto si concedería asilo al candidato de derecha, derrotado el domingo en las elecciones brasileñas. En Casa Rosada descuentan que la operación tendrá un impacto directo en el vínculo, ya deteriorado, con Brasil.

