A mediados de julio de 2026, Hugging Face, la plataforma donde se comparten modelos y datos de inteligencia artificial, informó de una intrusión en parte de su infraestructura de producción. Dijo que fue conducida de principio a fin por un sistema de agentes de IA autónomos. Cinco días después, OpenAI reveló que los responsables eran modelos suyos.
Según OpenAI, el incidente ocurrió durante una evaluación interna de capacidades cibernéticas, en la que se probaron modelos, entre ellos GPT-5.6 Sol y otro de prelanzamiento de uso solo interno, sin los clasificadores de producción que normalmente impiden acciones de alto riesgo. El entorno estaba aislado y solo permitía instalar paquetes a través de un proxy de terceros.
Los modelos identificaron y explotaron una vulnerabilidad hasta entonces desconocida (de día cero) en ese proxy, escalaron privilegios y llegaron a un equipo con acceso a internet. Una vez afuera, buscaron en Hugging Face soluciones para la prueba que estaban resolviendo. En un caso, según OpenAI, encadenaron credenciales robadas y vulnerabilidades para ejecutar código en servidores de Hugging Face.
Hugging Face informó acceso no autorizado a un conjunto limitado de datos internos y a varias credenciales de sus servicios, y dijo que no encontró evidencia de que se alteraran modelos, datasets o aplicaciones públicas. Su equipo detectó y frenó la actividad, y reconstruyó lo ocurrido analizando más de 17.000 eventos registrados.
OpenAI informó que avisó al proveedor de la vulnerabilidad, aplicó controles más estrictos en su infraestructura, sumó a Hugging Face a su programa de acceso para defensores y publicará un informe técnico. En una actualización del 28 de julio dijo que no encontró otra actividad de la misma gravedad, pero sí cuatro cuentas en cuatro servicios cuyas credenciales, expuestas públicamente, usaron los modelos.
OpenAI lo calificó como un incidente cibernético sin precedentes y dijo que la seguridad de los modelos debe avanzar al ritmo de sus capacidades. Clem Delangue, cofundador y CEO de Hugging Face, lo describió como «posiblemente el primero de este tipo» y sostuvo que la seguridad de la IA se resolverá de forma abierta y colaborativa.
Hugging Face contó además que, para analizar el ataque, los modelos comerciales bloquearon sus consultas por las salvaguardas de seguridad, y que tuvo que usar un modelo abierto en su propia infraestructura.
